Regina baja el telón: gracias por hacer posible la magia.


Las mágicas noches de Regina
Sabado 8 de agosto, finalizó en Regina uno de los festivales de teatro y gastronomía más importantes de Extremadura y de España.
Arrancamos el mes de julio con el Festival de Noches de Regina, poniendo en escena El eunuco, de la compañía Artes Escénicas; Helena, de la compañía Noite Bohemia; Un lío de dioses, de Carthaesis Teatro, y Anfitrión, de Meaxadas Teatro.
El 31 de julio inauguramos la XXII Extensión del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, con Medea, de la compañía Sa Boira de Illes Balears; Alejandro y el eunuco persa, de Miguel Murillo, y Jasón y las furias, de Nando J. López.
Y continuamos con las obras organizadas por el propio Ayuntamiento, poniendo en escena tres magníficos espectáculos más: Casa con dos puertas, mala es de guardar, una producción de Verbo Producciones; Nerón delira, de Teatro de Papel, y cerramos el telón con Saturno y Medea, de Manuela Sánchez.
Pero Regina no solo ha sido teatro. Nuestro escenario también se ha convertido en un escaparate para mostrar la riqueza de nuestro patrimonio y la excelencia de nuestra gastronomía, acogiendo siete auténticas joyas de la cocina extremeña de algunos de los restaurantes más prestigiosos de nuestra tierra: Macarraca, de Villanueva de la Serena; Mesón Palacios, de Casas de Reina; Vaova, de Mérida; Artigi de Castuera; La Tahona de Mérida; Alquitara, de Llerena, y Golimbeo, de Los Santos de Maimona.
Todo ello ha hecho que Casas de Reina forme parte ya de los lugares de Extremadura con mayor proyección cultural, y que Regina se haya convertido en un referente para toda nuestra Campiña Sur.
Por nuestro escenario han pasado algunos de los actores y profesionales más prestigiosos de España, llevándose consigo un recuerdo extraordinario de Regina: de su belleza, de su historia y, sobre todo, del calor que transmite este magnífico teatro, un lugar que hace vibrar a quienes pisan sus tablas y a quienes tienen la suerte de contemplarlo.
Hoy podemos decir, con orgullo, que Regina empieza a situarse en esa lista de grandes festivales y escenarios de nuestro país junto a Mérida, Almagro, Olite o Alcalá de Henares.
Y hay algo que hace todavía más especial todo lo conseguido: Casas de Reina es un pueblo pequeño, de apenas doscientos habitantes. Y, sin embargo, hemos sido capaces de sacar adelante un festival de estas características.
Esto solo es posible gracias a su gente. Gracias a la ilusión, al esfuerzo y a la convicción de que la cultura debe llegar también a aquellos rincones que durante demasiado tiempo han estado olvidados.
La magia del teatro nos ha hecho vibrar una vez más. Nos ha permitido comprobar que las obras de nuestros clásicos siguen hablándonos de nosotros mismos, que continúan dándonos lecciones sobre los sentimientos, las pasiones y el comportamiento humano.
Y también nos ha demostrado algo fundamental: que nuestro patrimonio está más vivo que nunca, y que un pueblo con ilusión, unido y comprometido es capaz de sacar adelante cualquier proyecto.
Nada de esto habría sido posible sin el apoyo de las instituciones. Por ello, quiero expresar nuestro más sincero agradecimiento a la Junta de Extremadura, a la Diputación de Badajoz y al Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida por su apoyo y colaboración.
Gracias también, de corazón, a toda la Corporación Municipal, por su implicación incondicional; a la Asociación de Mujeres de Regina; y a todos los trabajadores y trabajadoras del Ayuntamiento, cuyo esfuerzo hace posible que cada noche todo esté preparado para que el espectáculo pueda comenzar.
Y, por supuesto, gracias al público.
Gracias a todas las personas que, noche tras noche, se han acercado hasta nuestro pueblo, que han llenado este recinto de vida, de emoción y de magia. Gracias por confiar en Regina, por disfrutar de nuestro teatro, de nuestra historia, de nuestra gastronomía y de nuestra gente.
Hoy, cuando bajamos el telón, quiero pedir a nuestra gente que se quede con algo muy importante: el orgullo de saber que hemos sido capaces de ofrecer al mundo lo mejor que tenemos.
Nuestro patrimonio.
Nuestra cultura.
Nuestra gastronomía.
Y, sobre todo, nuestra gente.
Regina vuelve a guardar silencio, pero solo hasta el próximo verano.
Porque cuando un pueblo pequeño tiene un sueño, trabaja unido y cree en lo que tiene, ese sueño puede convertirse en realidad.
Gracias, Regina.
Gracias, Casas de Reina.
Gracias a todos los que habéis hecho posible esta magia.
Nos vemos el próximo verano.
FERNANDO GALLEGO CASTAÑO